El fenómeno Blog es relativamente nuevo en El Mundo Real pero está ya muy bien asentado en Internet(y ya son pocos los que se acuerdan de “cuando no había blogs”). Pocas empresas están aprovechando el potencial de este nuevo medio para darse a conocer aunque cada vez se ven nuevos casos. Hace algunos meses Arctic Monkeys consiguió en apenas un mes vender más de un millón de discos (y tienen el record de ventas en toda Inglaterra que antes ostentaba Oasis). Esos jóvenes se habían dado a conocer gracias a internet, sus canciones estaban disponibles en una web hecha por ellos mismos y, como son muy buenos (musicalmente, gusten o no), la gente se las descargaba y lo comentaban (tanto en blogs como en la calle). Al salir su disco a la venta y a pesar de que la mayoría de las canciones estaban en la red libremente… se vendió como rosquillas, todo un éxito de publicidad. (aunque en este caso no fue “premeditada”).
Veamos un caso de publicidad en internet por el “método blog”: Fon.
Hace meses (muchos) Fon se dio cuenta de lo bien que le podría venir la publicidad dentro de la blogocosa y para ello “pidió” a algunos blogs importantes (según su número de visitas, longevidad y temática) que les promocionaran. De repente en la mayoría de esos blogs que todos visitamos estaban hablando de la buena idea de Fon para ofrecer wifi en todas partes e incluso organizando concursos cuyo premio consistía en un Router de Fon. ¿Funcionó la estrategia? La cosa iba muy bien, pero se estrellaron.
Fon es un proyecto ambicioso y muy innovador, seguramente a todos nos atrae la idea de poder conectarnos en cualquier sitio o incluso desde casa aún cuando nuestra propia conexión tenga algún problema. Pero (obviando las dificultades de tener que cambiar a un router wifi, configuraciones, etc) Fon estaba destinado a no triunfar. Cometió el peor error que se puede cometer en la blogocosa: Nos hizo desconfiar. Descubrimos que algunos “blogueros” habían sido “contratados” para hablar bien de la compañía. No estaban dando opiniones sinceras (no podíamos estar seguros) y comenzó una polémica que truncó el camino de Fon hacia el éxito.
Curiosamente la desconfianza nos hizo dudar de la compañía (muchos aún hoy la miramos con recelo, parece que haya algo oscuro en ella, Luke) y no de los blogs, los cuales siguen manteniendo sus visitas habituales sin que ninguno de nosotros se pare a pensar que, tal vez, en una ocasión trataron de engañarnos.
Si una empresa mira con detenimiento este caso puede aprender dos cosas: o bien que no debe poner en riesgo la confianza de los posibles clientes, o bien que debe mentirnos mejor. La diferencia entre una lección u otra es abismal, pero los cambios son sutiles. No es ningún secreto (oh, oh, filosofía) que la “percepción de la realidad” es lo que tomamos como realidad: Lo mismo da que no nos mientan o que nos mientan y no nos enteremos. Sin embargo eso es lo que diferencia a una empresa preparada para la publicidad del futuro y una empresa estancada en el pasado intentando rascar en las paredes de oro de nuestro templo. Si pagas a un blog y lo dices: Desconfiamos. Si pagas a un blog, no lo dices y lo descubrimos: Desconfiamos.
¿Hay alguna forma de “compensar” al propietario de un blog para que promocione tu producto? SI: Regalándole una muestra del producto, por ejemplo.
Si vendes coches no vas a regalar coches, pero quizá si puedas ofrecerle al dueño del blog en el que quieres anunciarte una visita a tu fábrica o una tarde probando el/los coches en un circuito. (Esto que parece una tontería es lo que se suele hacer con los reporteros de las revistas automovilísticas). El problema de las revistas (y los medios convencionales) es que dependen de lo que venden… una revista (salvo que esté muy consolidada) no puede poner a parir el coche de una gran marca (Mercedes, Ferrari, BMW,…), porque esa marca podría decidir no ofrecer información a dicha revista, lo cual no repercutiría en las ventas de coches pero sí, probablemente, en las de la revista. Sin embargo un Blog es gratis, no depende de las ventas, depende de la publicidad (si vivís de vuestro blog) y la publicidad depende de tu número de lectores… y os aseguro que si poneis a parir algo (lo que sea) vuestras visitas aumentarán, NO LO DUDEIS. La publicidad en un blog siempre tenderá a ser más crítica que en el medio convencional si no haya compensaciones “excesivas”.
Supongamos el caso de Halcón Viajes. Por alguna razón la empresa considera que la porquería de publicidad con que se anuncia es “efectiva” cuando lo único efectivo son otros factores (precio, cercanía de las oficinas al domicilio, ofertas y otros servicios). Os aseguro que a mi Ramón García no me incita a viajar salvo cuando confirma una nueva temporada del Gran Prix. Seguro que contratar a este famoso presentador les ha salido por un pico… y todas esas páginas enteras en periódicos que estamos hartos de ver no son precisamente baratas, salen (en periódicos no-gratuitos) a bastante más de 6.000 euros cada cara (al menos eso costaban hace un par de años). Y ¿qué consiguen? que pasemos directamente a la página siguiente.
¿Qué pasaría si Halcón Viajes decidiese dar el salto al futuro y anunciarse de verdad? Veamoslo con un ejemplo conocido aunque no esté de viaje sino viviendo allí: Kirai. (¿Hay alguien que no conozca a este “Geek en Japón“?). Siempre he querido ir a Japón, pero desde que leo ese blog me muero por ir. Y no es porque Kirai nos esté vendiendo lo bien que se está en Japón, sólo nos está contando lo que hace y lo que ve. Supongamos que Kirai sólo está de vacaciones durante una semana gracias a que Halcón Viajes se lo ha regalado y nos cuenta cómo se lo está pasando. ¿No buscaríais información sobre la oferta de viajes a Japón? Seguro que sí… pero lo mejor es que no os haría falta porque Kirai nos lo contaría… nos habría contado lo del regalo y lo de la oferta que quieren promocionar. Y si la oferta es buena seguro que muchos se aventuran.
Claro que ir a Japón es caro y vivir allí también, no todos podemos permitírnoslo (ni siquiera durante un fin de semana), pero hay sitios más cerca y más baratos que se pueden vender de este modo con una inversión mínima: El coste de la oferta (200-300 euros en comparación con los millones de la publicidad habitual) que suele incluir vuelo, hotel y hasta visitas guiadas. ¿Funcionaría? Habría que probarlo… el riesgo es mínimo, lo peor que puede pasar es que alguien viaje gratis. Desde luego llamarían mucho más la atención que con Ramón García señalando precios o con páginas alquiladas en periódicos, porque esto ya lo hemos visto muchas veces, YA NO ATRAE NUESTRA ATENCIÓN.
ACTUALIZACIÓN:
Por problemas de Spam me veo obligado a cerrar los comentarios en esta entrada. Lo siento.

