Nueva categoría: RELATOS. No necesariamente “graciosos”.
Quedaban cinco minutos para el comienzo de la obra; al otro lado del escenario se escuchaba el estruendoso murmullo del público que, como iba siendo habitual, no hacía nada por respetar los principios básicos de la ética del buen espectador.
La mayoría de nosotros, principiantes e impacientes, nos mordíamos las uñas deseando empezar o no empezar nunca; pero ella parecía muy segura de si misma repasando sin mover los labios su papel, mirando al frente, erguida, entre las aperturas del telón.
Desde mi posición, a unos metros de su silueta, diría que es la protagonista perfecta. Quien quiera que sea el que realizó el casting no se equivocó, ¿qué personaje le habrán dado? Reconozco que la desorganización era total. No habíamos podido ensayar todos juntos por incompatibilidad de horarios y siempre nos faltaba alguien importante y alguien del montón. El vestuario fue cosa nuestra, como casi todo lo demás. Lo único preestablecido era el escenario… cartón piedra bien cuidado.
Quizá sea un buen momento para repasar mi papel, supongo. Nunca es tarde para hacerlo. Siempre tengo problemas para recordar quién soy y la mayoría de las veces improviso con mayor o menor habilidad. En general cualquier frase sirve en los momentos de silencio… nadie conoce mi papel mejor que yo, ¿quién puede quejarse?.
Pero… ¿y si es ella con quién comparto protagonismo? Debería haberme preparado más, saberme el guión mejor que el apuntador, evitar decepcionarla. Prescindir de toda suerte para pisar seguro el escenario… pero no, no soy así.
No sé quién soy en la obra ni fuera de ella, virtud y maldición de la personalidad múltiple. Sé que saldré ahí con la mente en blanco, ante un público que no me mirará a mi sino a ella y frase tras frase tejeremos la tela de araña que marque el guión… pero no conocerá mi personaje, ni a mi, como tampoco yo la conozco.
- ¡Todos en su sitio que empezamos! –
Ya es tarde para pensar en mi vida, ¿será protagonista o secundaria? Me mira, sonríe, se acerca.
- No he leído el guión.

