Siempre viene bien tener un hombro en el que apoyarse, alguien a quién preguntar nuestras dudas y que nos dé sus más valiosos consejos… miles de revistas en todo el mundo lo saben y en cada publicación eligen un par de cartas de los lectores para solucionar sus problemas. Con esa misma intención escribía la siguiente lectora a la sabia consejera “Miriam”.
Querida Miriam, el otro día salí a trabajar mientras mi marido, como es habitual, quedó en casa viendo la televisión.
No había avanzado ni 200 metros cuando el motor se estropeó así que tuve que dejar el coche a un lado. Volví a casa para pedir ayuda a mi marido y, cuando llego, me lo encuentro en el dormitorio. No podía creer lo que veían mis ojos: Estaba mirándose en el espejo, vestido con mi ropa interior, unos zapatos de tacón y usando mi maquillaje.
Tengo 32 años y mi marido 34, hemos estado casados durante 12 años. Cuando le pedí una explicación, intentó hacerme creer que se había puesto mi lencería porque no encontraba ninguno de sus calzoncillos. Pero cuando le pregunté sobre el maquillaje se derrumbó y admitió que se había estado poniendo mi ropa durante 6 meses. Le dije que no volviera a hacerlo o tendría que dejarle.
Le despidieron de su trabajo hace 6 meses y dice que se ha estado sintiendo cada vez más deprimido y más inútil. Le quiero mucho, pero desde que le dí el ultimátum se ha vuelto muy distante y no creo que pueda seguir así con él. Por favor, ¿puedes ayudarme?
Mrs B, Essex.
Miriam contesta…
Si un coche deja de funcionar después de haber recorrido una distancia corta puede deberse a que haya algún tipo de fallo en el motor. Empieza comprobando que no hay ningún desperfecto en el tubo de inyección. Si ese no es el problema, puede que la propia bomba de combustible esté fallando, causando una baja presión en el carburador.

