Cuando he leído en Digg “11 Tricks to keep your house cool this summer“, pensaba que el artículo iba a aportar sabios consejos que desconocíamos o que habíamos pasado por alto… pero no. A sudar a otra parte.
Resumen de los once puntos:
Compra un ventilador. (no, ¿en serio?)
Apaga las cosas que dan calor (luz, televisión, ordenador…)
Evita hacer cosas que den calor (cocinar, masturbarte,…)
Pon algo para que la unidad externa de aire acondicionado esté a la sombra.
Pinta las paredes externas de tu casa de blanco.
Evita la humedad. Hace que el aire parezca más caliente. (chicas malas…)
Evita usar piedra, cemento o asfalto en tu jardín. (si lo tienes).
Usa aislante térmico en el ático.
No están mal éstos sabios consejos, salvo porque son LAS TÍPICAS COSAS QUE SABE TODO EL MUNDO… aún así yo tengo uno mejor.
Construye tu casa en el Ártico.
Sí, exacto, ni ventiladores ni pollas… acaba con el problema de raíz.
Más o menos se tarda lo mismo que en pintar, sellar y cambiar las piedrecitas del jardín… cuando acabéis ya será invierno otra vez. Condenados a currar todo el verano para tener la casa fresquita el resto del año.
Y olvidémonos de la pintura blanca, mejor envolver toda la casa en papel albal. Eso sí que refleja la luz y el calor… además así estaremos seguros de que “ellos” no pueden leer nuestras mentes. Y nuestra casa será perfectamente reconocible desde Google Maps. En serio, todo son ventajas.

