Haciendo cuentas sobre la pobreza en España, uno se queda asombrado al descubrir que vive en un país muy diferente al que se imaginaba… ese mismo que nos presentan cada día como la quinta potencia del mundo, el destino favorito del turismo mundial y donde los mayores problemas son el Terrorismo y el Modelo de España.
La realidad es muy diferente, hay un problema mucho más grave… y es que, 1 de cada 5 personas que te cruzas por la calle es pobre: el 19.7% … que, haciendo cuentas, son más de 9 millones de personas viviendo por debajo del umbral de la pobreza.
En cifras absolutas, de los 100 países más pobres del mundo (España está en el puesto 111), sólo 22 superan la cifra de 9 millones de pobres: Polonia, Birmania, Indonesia, Vietnam, Rusia, Pakistán, Nigeria, Tanzania, Brasil, Filipinas, Uganda, Perú, México, Irán, Sudán, Etiopía, Bangladesh, República de Sudáfrica, Kenia, Afganistán, Mozambique y Madagascar.
España supera con esos 9 millones de pobres la población TOTAL de la mayoría de los otros 88 países.
Estoy seguro de que no son muchos los que saben que Gnome y, por ende, Ubuntu disponen de un software de reconocimiento de voz que permite controlar algunas funciones del sistema.
La aplicación se llama gnome-voice-control (wow, a que no te lo esperabas? xD) y podemos instalarla por las vías usuales, por ejemplo desde el terminal:
sudo aptitude install gnome-voice-control
La instalación y configuración será automática. Para usarlo tendremos que hacer click derecho sobre un panel (las barras del escritorio) y añadir el applet “VoiceControl“, a través del cual podremos iniciar y parar el uso del control por voz.
Por ahora la aplicación está en pañales, no nos servirá para hacerlo todo sin ratón ni teclado, pero nos ayudará a no tener que estar cambiando continuamente de uno a otro para cosas tan triviales como cerrar una ventana. Los principales comandos disponibles son:
Next Window
Minimize Window
Maximize Window
Close Window
Run Terminal
Run Text Editor
Run Mail
Como veis están en inglés y una de las razones es la falta de “voces” necesarias para mejorar el sistema de reconocimiento.
Si quieres que se incluyan comandos en tu propio idioma o si crees que tu voz no se reconoce correctamente, puedes ayudar a mejorar el proyecto grabándote a ti mismo.
El proyecto VoxForge se encarga de recoger la voz de personas voluntarias para crear un modelo acústico que pueda ser usado en aplicaciones libres… Ya que, como sabrás, las aplicaciones de reconocimiento de voz disponibles para otros sistemas (como Windows o Mac) son “cerrados” y cuestan bastante dinero. VoxForge te lo ofrece gratis, como casi todo lo que tiene que ver con Linux.
En su web puedes grabarte leyendo unas cuantas frases. Puedes repetir las grabaciones y participar tantas veces como quieras, lo ideal es que haya 10 minutos de audio de cada persona, pero cualquier ayuda es bien recibida. Para poder tener un sistema decente son necesarias 140 horas de audio por cada idioma, en inglés ya tienen casi la mitad y el funcionamiento es muy bueno… sin embargo en castellano, entre otros, hace falta mucha ayuda, así que: Ayuda a VoxForge para mejorar el soporte en Castellano.
P.D.: El vídeo lo he hecho yo, lo que véis es mi escritorio y lo que oís, mi voz. Weheeeeee!!! xD
Descargar contenidos protegidos por derechos de autor es LEGAL, BUENO y NECESARIO.
Supongamos que todos disponemos de nuestro propio terreno de cultivo de 4 m² en el que podemos hacer lo que nos de la gana: construir una caseta, plantar margaritas o sentarnos a tomar el sol. La gente acude al supermercado y tiene a su alcance todo tipo de productos y objetos para decorar su trocito de espacio como más le apetezca.
Un buen día, a alguien se le ocurre que, como le gusta mucho la fruta, podría utilizar su espacio para plantar las semillas de una manzana que compró en el super. Así podrá tener fruta todo el año sin la necesidad de desplazarse hasta el supermercado, a un precio de 2 euros el kilo. Poco a poco sus vecinos se dan cuenta de que es más útil y más inteligente utilizar el pequeño terreno para algo productivo… y empiezan a proliferar las personas que cultivan sus propios manzanos.
Todo el mundo está feliz y contento porque ahora las manzanas no se agotan nunca, ni siquiera cuando están fuera de temporada. Todo el mundo tiene y, si se acaban las tuyas, siempre hay algún vecino al que no le importa compartir las que le sobran… de hecho, muchos dejan sus manzanas en el árbol para que cualquiera pueda cogerlas si les apetece, son manzanas de Dominio Público.
Sí, todo el mundo está feliz y contento… excepto unos pocos: la malvada industria de las manzanas. Hay un pequeño sector de la sociedad que se dedica a vender manzanas y, por culpa de los pendejos que plantan manzanos, ahora ganan menos dinero.
La malvada industria de las manzanas se autoproclama como dueña de toda la producción de manzanas del mundo y el gobierno, que se lo cree todo, les hace caso. Desde ese momento, para tener un terreno hay que pagar un pequeño precio, algo simbólico que no supone un gran esfuerzo económico para nadie, pero que nos obliga a pagar por algo que, hasta hace un instante, era completamente gratis.
Por si fuera poco, ese pequeño precio simbólico que no supone ningún esfuerzo económico para nadie se añade también al precio de las semillas y manzanas del supermercado, ya que podrían utilizarse para plantar manzanos en nuestros terrenos.
A nosotros no nos importa pagar un poco de dinero, aunque se trate de la malvada industria de las manzanas, ya que gracias a ella existen muchos puestos de trabajo necesarios para el bienestar de la economía. A muchos de nosotros incluso nos parece bien que se compensen las pequeñas pérdidas causadas por la forma en que se está desarrollando nuestra sociedad.
Y aquí es cuando los dueños de la malvada industria de las manzanas se dan cuenta de algo inaudito: Pueden aumentar los beneficios de la venta de manzanas SIN VENDER MANZANAS.
El pequeño precio simbólico que no supone un gran esfuerzo económico para nadie se añade a otros productos que pueden ser utilizados para plantar manzanos: abono, agua, semillas, palas, rastrillos, aspersores, regaderas… pero también a otros que nada tienen que ver, como pinceles, pinturas, lienzos y cámaras de fotos que podrían servir para representar manzanas. Así, el pequeño precio simbólico que no supone un gran esfuerzo económico para nadie se convierte en un gasto considerable que estamos pagando numerosas veces, la mayoría por cosas que nada tienen que ver con las manzanas, ya sea poner los cimientos de una caseta, abonar nuestras margaritas o cavar nuestra propia tumba. Todo tiene Canon.
La malvada industria de las manzanas, por si fuera poco y para aumentar sus ingresos, deja de vender manzanas de calidad… al fin y al cabo venden la mayoría de sus manzanas a los que tienen su terreno ocupado en otras cosas, así que sus clientes tienen que comprarlas cualquiera que sea su calidad, si quieren comerlas. (Popstars, Rockstars, cualquiercosa-stars y otros subproductos musicales).
La malvada industria de las manzanas, por si fuera poco y para aumentar sus ingresos, empieza a comprar desperdicios de manzanas podridas y a medio comer que ya nadie quiere, los tritura y con ellos hace mermelada que vende al precio de las mejores piezas de fruta. (Canciones-del-verano, remixes, remakes y otros refritos del montón).
Más tarde, la malvada industria de las manzanas, por si fuera poco y para aumentar sus ingresos, llama ladrones a través de las campañas del gobierno a todos los que plantan manzanos. (Si eres legal, eres legal)
Y aquí es donde nos encontramos ahora. En un mundo en el que las manzanas son ideas: música, cine, libros. Cultura que podemos disfrutar libremente si lo hacemos sin ánimo de lucro. Y esto tiene que quedar bien claro: Descargar contenidos culturales sin ánimo de lucro NO ES DELITO.
Sin embargo, la ley deja abierta la posibilidad de considerar el intercambio de archivos como un ilícito civil… y ahí es donde entran en juego estas campañas publicitarias y ejercicios de adoctrinamiento (Viva el FUD): Si la mayoría de los ciudadanos opina que es ilícito, los jueces tenderán a opinar igual e interpretarán la ley en contra de los propios ciudadanos.
Si quieres seguir siendo legal:
1. No te tomes en serio esas campañas.
2. Infórmate y mantén informados a los que te rodean.
3. Protesta y haz que tu voz se oiga.
A lo largo de la avenida risueña van y vienen los transeúntes, hombres y mujeres, perfumados, elegantes, insultantes. Pegado a la pared está el mendigo, la pedigüeña mano adelantada, en los labios temblando la súplica servil.
-¡Una limosna, por el amor de Dios!
De vez en cuando cae una moneda en la mano del pordiosero, que éste mete presuroso en el bolsillo prodigando alabanzas y reconocimientos degradantes. El ladrón pasa, y no puede evitar el obsequiar al mendigo con una mirada de desprecio. El pordiosero se indigna, porqué también la indignidad tiene rubores, y refunfuña atufado:
-¿No te arde la cara, ¡bribón!, de verte frente a frente de un hombre honrado como yo? Yo respeto la ley: yo no cometo el crimen de meter la mano en el bolsillo ajeno. Mis pisadas son firmes, como las de todo buen ciudadano que no tiene la costumbre de caminar de puntillas, en el silencio de la noche, por las habitaciones ajenas. Puedo presentar el rostro en todas partes; no rehuyo la mirada del gendarme; el rico me ve con benevolencia y, al echar una moneda en mi sombrero, me palmea el hombro diciéndome. “¡buen hombre!”
El ladrón se baja el ala del sombrero hasta la nariz, hace un gesto de asco, lanza una mirada escudriñadora en torno suyo, y replica al mendigo:
-No esperes que me sonroje yo frente a ti, ¡vil mendigo! ¿Honrado tú? La honradez no vive de rodillas esperando que se le arroje el hueso que ha de roer. La honradez es altiva por excelencia. Yo no sé si soy honrado o no lo soy; pero te confieso que me falta valor para suplicar al rico que me dé, por el amor de Dios, una migaja de lo que me ha despojado. ¿Qué violo la ley? Es cierto; pero la ley es cosa muy distinta de la justicia. Violo la ley escrita por el burgués, y esa violación contiene en si un acto de justicia, porque la ley autoriza el robo del rico en perjuicio del pobre, esto es, una injusticia, y al arrebatar yo al rico parte de lo que nos ha robado a los pobres, ejecuto un acto de justicia. El rico te palmea el hombro porque tu servilismo, tu bajeza abyecta, le garantiza el disfrute tranquilo de lo que a ti, a mi y a todos los pobres del mundo nos ha robado. El ideal del rico es que todos los pobres tengamos alma de mendigos. Si fueras hombre, morderías la mano del rico que te arroja un mendrugo. ¡Yo te desprecio!
El ladrón escupe y se pierde entre la multitud. El mendigo alza los ojos al cielo y gime: -¡Una limosna, por el amor de Dios!
Relato de 1915 escrito por Ricardo Flores Magón; político, periodista y dramaturgo mexicano.
No sé porqué, pero me parece que, si la hubieran escrito ayer, juraría que está inspirada en la crisis económica actual.
Aunque toca el tema de la burguesía, que es una cuestión bastante desfasada con respecto a nuestra sociedad (pues se podría decir que ya sólo existe la clase trabajadora), es algo bastante claro que los ricos, en este caso los dueños de los bancos y algunos grandes empresarios, están robando a la sociedad enormes cantidades de dinero para salvar sus negocios. Dinero que legalmente se está “prestando” a fondo perdido desde los gobiernos de casi todos los países para evitar una crisis bancaria que, por otro lado, ya está ocurriendo y es inevitable.
¿Es que no podemos vivir sin bancos privados?
¿Por qué a ningún gobierno se le ha ocurrido crear un Banco Nacional de verdad? ¿A nadie le parece mal que ningún banco vaya a tener que devolver el dinero que le presten? ¿Cuántas familias habrán perdido sus casas, sus coches y muchas de sus propiedades en favor de bancos que por un lado reciben una financiación by the face y por el otro exigen a sus clientes la devolución de todos los préstamos, además, con intereses?
P.D.: El relato lo he sacado de SinDominio. (Aquí). (Gracias, Santi, por el enlace)
Supongo que alguien se habrá dado cuenta de que el blog ha estado indispuesto durante algunos días (hello? anybody there?) (mierda, ¿por qué todo suena tan gay?)… En fin, el problema fue una sobrecarga del servidor causada por un enlace desde Yonkis.com.