Si se aprueba una ley que permita cobrar por cualquier uso, incluso no comercial, de contenidos culturales… habremos abierto la puerta para que dentro de 50 años sólo algunos privilegiados tengan acceso a la educación y la cultura.
España no podría mantener ni una sola Universidad Pública si tuviera que pagar derechos de autor por cada descubrimiento científico que se haya conseguido SÓLO en los últimos 50 años. Que, aunque algunos no lo sepan, sin Ciencia no hay Tecnología. Y la ciencia no se desarrolla sola… hay personas, autores, que investigan y publican sus resultados para que otros puedan utilizarlos libremente. ¿Qué sería de los GPS si el uso de la Geometría esférica estuviera restringido por derechos de autor? ¿Qué sería de la radio, televisión, teléfonos móviles, ordenadores o Internet si los descendientes de Maxwell tuvieran los derechos de autor del Electromagnetismo?
No estamos hablando sólo de música y películas, ni de libros de ficción y romance adolescente… estamos hablando de todo lo que conoce el ser humano.
Me parece muy bien que alguien quiera perder el tiempo escuchando el último disco de Alejandro Sanz, pero no olvidemos que la misma ley que defiende los derechos de autor de ese disco también defiende los derechos de autor de los artículos de Einstein, los cuadros de Dalí, los libros de Newton, las obras de Mozart, las películas de Chaplin… (Para ejemplo un botón: Picasso).
Hay cosas que son de todos y deben seguir siendo de todos. El que tenga algún problema con eso y quiera dedicarse al cine, la literatura o a la música; Que hubiera estudiado.
Estoy seguro de que no son muchos los que saben que Gnome y, por ende, Ubuntu disponen de un software de reconocimiento de voz que permite controlar algunas funciones del sistema.
La aplicación se llama gnome-voice-control (wow, a que no te lo esperabas? xD) y podemos instalarla por las vías usuales, por ejemplo desde el terminal:
sudo aptitude install gnome-voice-control
La instalación y configuración será automática. Para usarlo tendremos que hacer click derecho sobre un panel (las barras del escritorio) y añadir el applet “VoiceControl“, a través del cual podremos iniciar y parar el uso del control por voz.
Por ahora la aplicación está en pañales, no nos servirá para hacerlo todo sin ratón ni teclado, pero nos ayudará a no tener que estar cambiando continuamente de uno a otro para cosas tan triviales como cerrar una ventana. Los principales comandos disponibles son:
Next Window
Minimize Window
Maximize Window
Close Window
Run Terminal
Run Text Editor
Run Mail
Como veis están en inglés y una de las razones es la falta de “voces” necesarias para mejorar el sistema de reconocimiento.
Si quieres que se incluyan comandos en tu propio idioma o si crees que tu voz no se reconoce correctamente, puedes ayudar a mejorar el proyecto grabándote a ti mismo.
El proyecto VoxForge se encarga de recoger la voz de personas voluntarias para crear un modelo acústico que pueda ser usado en aplicaciones libres… Ya que, como sabrás, las aplicaciones de reconocimiento de voz disponibles para otros sistemas (como Windows o Mac) son “cerrados” y cuestan bastante dinero. VoxForge te lo ofrece gratis, como casi todo lo que tiene que ver con Linux.
En su web puedes grabarte leyendo unas cuantas frases. Puedes repetir las grabaciones y participar tantas veces como quieras, lo ideal es que haya 10 minutos de audio de cada persona, pero cualquier ayuda es bien recibida. Para poder tener un sistema decente son necesarias 140 horas de audio por cada idioma, en inglés ya tienen casi la mitad y el funcionamiento es muy bueno… sin embargo en castellano, entre otros, hace falta mucha ayuda, así que: Ayuda a VoxForge para mejorar el soporte en Castellano.
P.D.: El vídeo lo he hecho yo, lo que véis es mi escritorio y lo que oís, mi voz. Weheeeeee!!! xD
En episodios anteriores de mimetist WebLoG, concretamente en el post titulado “In God We Trust“, algunas personas como Curri, Muse, AccentLess y Hans Sin Tierra (perdón si me dejo alguno) han puesto sus tres pasos para quitar un sujetador… y yo he querido hacer lo mismo, pero sin tocar el cierre, intentando que sea ella la que nos ahorre el trabajo… a ver qué os parece.
1. Mira intensamente sus ojos mientras te acercas para besarla y la besas al tiempo que una de tus manos la sujeta por la cintura y la otra se desliza desde su hombro hasta su muñeca. Separas tu boca, la miras de nuevo a los ojos y continúas tu beso… en el cuello, entre el hombro y el cuello, en el hombro. La atraes hacia ti con tu mano izquierda, que sube de su cintura hacia el centro de la espalda, sientes sus pechos… y tu otra mano baja desde su muñeca hasta su mano y desde su mano hasta su muslo, acariciando sus piernas, subiendo ligeramente su falda para continuar la caricia más arriba, más arriba y más abajo, usando sólo la punta de los dedos, haciéndole sentir la caricia como un cosquilleo que le sube desde el muslo hasta la nuca, un dulce escalofrío que le yergue la espalda y el cuello. La besas de nuevo.
2. Tu mano izquierda sube por su cuerpo, esta vez desde el centro de su espalda hasta su cuello, tras la cabeza, dejando que su pelo cubra tu mano, que sólo roza levemente su piel para que la caricia la obligue a separar sus labios de tus labios, inclinando hacia atrás la cabeza. La miras a los ojos un segundo y cierras los tuyos… y ella cierra los suyos mientras lames suavemente su cuello, recorriendo el espacio entre el esternón y su barbilla. Le agarras el culo con tu mano derecha, que en un segundo se ha colado del todo bajo su falda. Separas tu cuerpo para mirar el suyo y ella abre los ojos para ver tus ojos y tu mirada de deseo, que sube lentamente como si estuvieras aprendiéndote su cuerpo, cada forma y cada curva… y ella nota tu mirada como una caricia que recorre su piel bajo la ropa, hasta que vuestras miradas se cruzan y acercas tu cuerpo para rozar con tu lengua su cuello, sólo un segundo, porque quieres besar su oreja, el lóbulo de su oreja que recorres sin prisa con la punta de la lengua…
3. Le susurras al oído que cierre los ojos y ella nota tu respiración acelerada, excitándose aún más… “cierra los ojos”… tus manos sujetan sus caderas justo bajo su camiseta y suben suavemente desnudando su cuerpo, ella estira los brazos y nota cómo son sólo tus manos lo que sube por su piel, por su cintura, por sus brazos, hasta que tus manos se encuentran con las suyas y un leve sonido le hace saber que su ropa está en el suelo. Pegado a ella das un paso hacia adelante y ésto la obliga a dar un paso atrás, cayendo sobre la cama sin que sus pies dejen de tocar el suelo, sujetándola para que la caída sea suave, pero no muy suave. Te tumbas sobre ella, sin tocarla, y la besas una vez más, sus ojos permanecen cerrados… entonces comienzas a bajar paso a paso, beso a beso, por todo su cuerpo, notando con tus labios el latido de su corazón, sigues bajando. Besas su estómago, su ombligo… tus manos acarician sus piernas desde sus pies hasta su cintura por el lado exterior del muslo, subiendo su falda, y bajando lentamente hasta sus rodillas por el interior, separando sus piernas. Besas el lado interior del muslo y lo lames un instante, sólo un centímetro de piel toca tu lengua… lo haces otra vez, en el otro muslo, más arriba, encontrando su ingle… y besas la tela de su ropa interior, que es el único obstáculo entre tu boca y su sexo… entonces una mano sube para acariciar sus pechos, sabes que ella desea la caricia, pero el sujetador separa sus pezones de tus dedos, ella lo sabe, jugando sobre la tela, dibujando los círculos que desearía notar sobre su piel… se le escapa un gemido, lames su ingle y el deseo de ser tomada la supera y le obliga a incorporarse sólo un segundo y soltar el broche del sostén.
Acabo de hacer la prueba con un maniquí sin brazos y se ha arrancado el sujetador a mordiscos… así que creo que la técnica funciona… ¿vosotras qué decís? ¿que sí o que no?
¿Qué mierda decíais de desabrochar un sujetador en tres pasos? Se puede en uno… y porque no ha usado los dientes, que si no…!!!
Aunque como dice Mius… lo mejor es calentarla hasta que se lo quita ella misma o hasta que se derrite, si está hecha de chocolate… mmmmmm… chocolaaate.
Seguro que más de una vez te ha pasado lo siguiente:
Andas buscando algo en Google, por ejemplo “un adolescente se lo monta con una cabra montesa montada en un triciclo“, haces click en uno de los resultados y… ¡¡zas!! te piden usuario y contraseña…
¿Cómo es posible que Google haya podido ver esa página y tú, que eres más listo, te hayas quedado en la puerta?
La respuesta es muy sencilla. Algunos sitios web se ganan la vida gracias a sus usuarios registrados, es el caso de algunos foros y algunas webs de pago, pero para conseguir un pellizquito de la enorme cantidad de visitantes que dirigen los buscadores tienen que dejar entrar a los bots de dichos buscadores… por ejemplo el de Google… el GoogleBot… así que nosotros podremos entrar en dichos sitios si nos hacemos pasar por él.
¿Cómo engañamos a una web para que nos deje entrar como si fuésemos el GoogleBot? Pues muy simple… tendremos que cambiar el “agente de usuario“, que sirve para identificar el explorador y la versión que estamos usando. Si entras en éste sitio verás que en el apartado “your user-agent” se nombra el navegador y la versión que usas. Cambiarlo es relativamente sencillo:
Con Opera Bastará con cambiarlo en las preferencias del navegador: User Agent: Googlebot/2.1 Compatible: http://www.googlebot.com/bot.html
Con Firefox Lo haremos instalando una extensión llamada User Agent Switcher… os pedirá reiniciar. Luego vais a “Complementos” y en las preferencias de la extensión importáis éste archivo (click derecho y guardar como) que contiene un porrón de agentes de usuario, entre ellos el GoogleBot. Aceptáis y en Herramientas — User Agent Switcher podéis cambiar al GoogleBot.
Con Internet Explorer Aquí la cosa es menos amigable, era de esperar, pero también es sencillo. Abre el bloc de notas y copia en él lo siguiente:
Windows Registry Editor Version 5.00 [HKEYLOCALMACHINESOFTWAREMicrosoftWindowsCurrentVersionInternet Settings5.0User Agent] @=”Googlebot/2.1″ “Compatible”=”+http://www.googlebot.com/bot.html”
Guarda el archivo como ua.reg y haz doble click sobre él. Si quieres dejar de ser GoogleBot tendrás que abrir el bloc de notas y copiar lo siguiente:
Windows Registry Editor Version 5.00 [HKEYLOCALMACHINESOFTWAREMicrosoftWindowsCurrentVersionInternet Settings5.0User Agent] @=”Mozilla/4.0 (compatible; MSIE 6.0; Windows NT 5.1)”
Guardar el archivo como ua.reg y hacer doble click.
Sea cual sea tu navegador, si quieres saber si los cambios han surtido efecto, entra en DNS Stuff… y mira la sección: “Your User-Agent“.
De acuerdo, admítelo. Hace meses que no entras en un gimnasio. Pero sabes que necesitas moverte porque no te gustas, crees que tu cuerpo es demasiado gordo o demasiado flaco… así que te estarás preguntando: ¿Cómo empiezo a hacer ejercicio?
Una vez que te habitúas a hacer ejercicio, se convierte en una tarea automática. Sólo tienes que ir al gimnasio, sólo tienes que ponerte el chandal y las zapatillas, sólo tienes que salir a la calle… no hay ningún esfuerzo en ello. Pero después de un mes, o dos o incluso un año sin haber hecho ejercicio, puede ser realmente difícil volver a empezar. Aquí hay unos cuantos consejos para conseguirlo sin volver a dejarlo al poco tiempo.
No Dejes de Hacerlo:
La forma más fácil de mantener la costumbre de hacer algo es, simplemente, no parar. Evita las largas temporadas sin ejercicio o volver a habituarte te costará muchísimo más. Quizá este consejo llegue tarde para algunos, pero si ya tienes el hábito del ejercicio, no lo dejes a la primera dificultad.
Recompensa el esfuerzo:
Woody Allen dijo una vez: “La mitad del éxito en la vida consiste en intentarlo”. Y yo diría que el 90% de tomar un hábito consiste sólo en el esfuerzo de ponerse a ello. Ya te preocuparas de tu peso, la cantidad de vueltas que corres o la cantidad de flexiones más tarde.
Marca unos propósitos durante 30 días:
Haz el propósito de ir hacer ejercicio cada día, aunque sólo sea durante 20 minutos, durante un mes. Ésto consolidará tu hábito. Hacer un propósito también te aporta cierta presión durante las primeras semanas para ser capaz de ponerte a hacerlo.
Diviértete:
Si no te lo pasas bien mientras haces ejercicio, va a ser mucho más difícil mantener el hábito. Hay cientos de formas de mover tu cuerpo y ejercitarlo, así que no lo dejes sólo porque hayas decidido que levantar pesos libres o hacer sentadillas no es lo tuyo. Muchos gimnasios ofrecen una gran variedad de programas ajustables a tus gustos.
Hazlo durante tu tiempo libre:
No pongas tu lugar ni tiempo de ejercicio donde pueda ser interrumpido por algo más importante. Justo después del trabajo o a primera hora de la mañana suele ser el mejor momento para ponerse a hacerlo. La hora de comer o en los descansos son momentos en los que será demasiado fácil dejarlo en cuanto el trabajo comience a amontonarse.
Consigue un compañero:
Pide a un amigo que también haga ejercicio contigo. Añadir un aspecto social al ejercicio puede aumentar considerablemente tus propósitos para hacerlo.
Marca los días en tu calendario:
Conozco a una persona que siempre marca con una “X” roja los días que va al gimnasio. Lo bueno de ésto es que rápidamente puedes ver cuánto tiempo hace que vas al gimnasio y cuántos días has ido. Mantener una cierta cantidad media de “X” en tu calendario es una buena manera de motivarte a ti mismo.
Disfrutar antes que esforzarse:
Después de terminar tus ejercicios, pregúntate qué partes te han gustado y cuáles no. Como norma general, las partes que te gustan de tu rutina de ejercicio serán las que hagas y las que no te gustan terminarán por ser evitadas. Concentrándote en cómo puedes hacer tus rutinas de ejercicio más amenas, puedes estar seguro de que seguirás yendo al gimnasio.
Conviértelo en un ritual:
Tu hora de ejercicio debe de estar perfectamente integrada y calculada para convertirse en algo rutinario. Ésto significa que, cuando llega el momento, debes estar preparado y ponerte a hacer ejercicio casi automáticamente. Si tus horarios de ejercicio son completamente aleatorios, se hará muchímo más difícil tomar un hábito que si aprovechas la “automatización” de un ritual rutinario.
Libera el Stress:
¿Qué haces cuando estás estresado? Seguro que lo que no haces es ponerte a correr. Pero el ejercicio es una de las mejores formas de liberar stress, ya que se liberan endorfinas que mejoran tu estado de ánimo. La próxima vez que estés estresado o cansado, intenta hacer algún deporte o ejercicio que te guste. Cuando liberar stress está ligado al ejercicio, es mucho más fácil recuperar el hábito, incluso después de haberlo dejado durante algún tiempo.
Mide tu estado de forma:
Tu peso no siempre es el mejor número del que hacer un seguimiento. Tu masa muscular puede aumentar mientras tus niveles de grasa disminuyen, por lo que tu peso no cambia a pesar de que tu cuerpo sí está cambiando. Notar cómo tu cuerpo mejora es una de las mejores formas de seguir motivado. Simplemente anotar el número de flexiones, sentadillas o la velocidad a la que corres puede ayudarte a ver cómo tu cuerpo se hace más fuerte y más rápido.
Primero el hábito, luego el equipamiento:
Tener un equipamiento nuevo, reluciente y caro no consigue habituarte al ejercicio. Al pesar de ésto, mucha gente cree que por comprar un montón de máquinas caras van a conseguir ponerse a hacer ejercicio. Pero eso no funciona así. Empieza por conseguir un buen hábito de ejercicio, después, y sólo después, podrás preocuparte de tener tu gimnasio personal.
Aisla tu debilidad:
Si perder el tren del ejercicio es algo común para ti, busca la causa. ¿No te gusta hacer ejercicio? ¿Te falta tiempo? ¿Es por cómo te sientes en el gimnasio? ¿Es por falta de conocimientos o de aptitud? En cuanto sepas cuál es tu verdadera debilidad, podrás hacer algo para mejorar tu situación.
Empieza por abajo:
Intentar correr una maratón de 50 kilómetros en tu primer día de ejercicio no es una buena manera de coger el hábito. Trabaja exigiéndote un poco por debajo de tu capacidad durante las primeras semanas y ve aumentando poco a poco. De otro modo sólo conseguirás acabar muerto de cansancio después de un ejercicio demasiado duro. (Que más tarde te servirá de excusa para no volver a mover un dedo).
Hazlo por ti mismo, no para impresionar a los demás:
Ir al gimnasio con la única intención de tener un cuerpo perfecto es como crear una empresa con la única intención de hacerse rico. El esfuerzo no justifica los resultados. Pero si vas al gimnasio para mejorar, tener más energía y pasar un buen rato, entonces seguirás yendo incluso si los resultados van llegando lentamente.
Personalmente, leerlo me ha resultado realmente motivador. Lo dejé durante el verano, lo retomé durante un mes y pico y lo volví a dejar… espero que siguiendo estos consejos pueda volver a recuperar la costumbre, ¿quién lo intenta conmigo?
Sí, lo es… yo lo sé, tú lo sabes, él lo sabe, nosotros lo sabemos, vosotros lo sabéis y ellos los saben (atentos, acabo de amortizar Tercero de EGB)… pero no sólo me refiero a éste, sino también a éste otro: El BasuraBlog.
Un lugar en el que no hay que pensar, sólo ver y oír (y enlazar, cabrones!!)… el lugar perfecto para pasar el rato con cosas curiosas y partirse el culo con el mono que tenemos de mascota… ya veréis, es la monda, hace de todo… allí podréis encontrarlo.
De él nos encargamos Alexliam y yo, actualizando todos los días con lo mejor y sólo lo mejor que encontramos en internet… tenemos dos lemas que seguimos a rajatabla como máximas en la vida:
Creo que he puesto demasiado enlace subliminal… Como ya os comenté estoy “trabajando” en unos cuantos nuevos proyectos… éste es uno de ellos. Basurablog formará parte de algo mucho más grande… pero hasta aquí puedo contar, no puedo decir si es de un transformer o de una re… otra cosa.
mimetist WebLoG seguirá como hasta ahora, actualizaciones tan a menudo como pueda con cosas tan buenas como pueda… pero si os sabe a poco y queréis más mimetist… en el BasuraBlog podréis encontrarme.
(ya ya, Alexliam, a ti también… deja de darme patadas…)