Da gusto ver que en la próxima huelga millones de personas van a salir a la calle en toda España, aunque haya que estar al sol a casi 40 grados durante horas, algunos desde por la mañana y hasta por la noche para exigir que se respeten sus derechos… por que digo yo, que si una persona sale en esas condiciones para ver a un grupo de gente que juega a la pelota, saldrá también para que no le bajen el sueldo, para seguir teniendo derecho a una pensión, para que pueda ir a un hospital sin tener que pagar factura…
Vamos a ser el país con mejores condiciones laborales, mejor nivel de vida y socialmente más avanzado de todos los de Europa, América y parte del Universo. No me cabe duda.
Aunque lo de ir rompiendo papeleras, destrozando monumentos, meando en cada esquina, vomitando en cada acera, los empujones, las peleas, los gritos, el ruido, los cortes de tráfico en calles principales y los 52.000 kilos de basura (sólo en Madrid) nos los podemos ahorrar. Las tías podrán seguir enseñando las tetas a su elección.
No comento cada frase que suelta por que me tiraría toda la mañana…
Pero no sé qué es peor, que digan que es un relato que han adaptado en más de una ocasión o que digan que la película podría haberse estrenado lo mismo hoy que hace 50 años… Lo primero significa que llevan ya un tiempecito viviendo de un relato sin tener ni puñetera idea de quién es el autor original (viva el copyright, y eres un ladrón como te bajes la peli)… y lo segundo, aunque lo ponen como algo bueno, ¿tendría algo “bueno”, nuevo o interesante King Kong (1933) si la estrenaran hoy? ¿y Psicosis (1960)? ¿y Los Pájaros (1963)? Pues eso.
Además, dudo que esta película tuviera algo bueno incluso si la hubieran estrenado entonces.
Si se aprueba una ley que permita cobrar por cualquier uso, incluso no comercial, de contenidos culturales… habremos abierto la puerta para que dentro de 50 años sólo algunos privilegiados tengan acceso a la educación y la cultura.
España no podría mantener ni una sola Universidad Pública si tuviera que pagar derechos de autor por cada descubrimiento científico que se haya conseguido SÓLO en los últimos 50 años. Que, aunque algunos no lo sepan, sin Ciencia no hay Tecnología. Y la ciencia no se desarrolla sola… hay personas, autores, que investigan y publican sus resultados para que otros puedan utilizarlos libremente. ¿Qué sería de los GPS si el uso de la Geometría esférica estuviera restringido por derechos de autor? ¿Qué sería de la radio, televisión, teléfonos móviles, ordenadores o Internet si los descendientes de Maxwell tuvieran los derechos de autor del Electromagnetismo?
No estamos hablando sólo de música y películas, ni de libros de ficción y romance adolescente… estamos hablando de todo lo que conoce el ser humano.
Me parece muy bien que alguien quiera perder el tiempo escuchando el último disco de Alejandro Sanz, pero no olvidemos que la misma ley que defiende los derechos de autor de ese disco también defiende los derechos de autor de los artículos de Einstein, los cuadros de Dalí, los libros de Newton, las obras de Mozart, las películas de Chaplin… (Para ejemplo un botón: Picasso).
Hay cosas que son de todos y deben seguir siendo de todos. El que tenga algún problema con eso y quiera dedicarse al cine, la literatura o a la música; Que hubiera estudiado.
Ladrón de Bicicletas (Ladri de biciclette) es un clásico de 1948 del cine internacional, que llegó a nuestro país en 1950… en plena Dictadura de Francisco Franco… y todos sabemos lo artísticos que se ponen los militares ultracatólicos entre pantano y fusilamiento…
Emotivo final de la versión internacional de la película:
Final modificado para los españolitos:
El mañana parecía lleno de angustia ante este hombre. Pero ya no estaba solo. La cálida manecita del pequeño Bruno, entre las suyas, hablábale de fé y de esperanza en un mundo mejor, en un mundo en donde los hombres, llamados a comprenderse y amarse, lograrían el generoso ideal de una cristiana solidaridad.
No sé vosotros… yo me quedé con la boca abierta
De hecho, toda la película está plagada de frases añadidas o eliminadas, algunas tienen tintes políticos, pero la mayoría son referencias a la fé o a Dios que no están en la original.
Es sólo un ejemplo de hace 60 años y de una dictadura ultracatólica… hoy ocurre algo muy parecido, la dictadura del dinero. Sólo tienes que poner la tele.