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Y que le importa a nadie?

Más Que Humano

Ayer volví a empezar el dichoso libro, que en su día (hace… unos 2 años) me presto mimetist.

Ayer, mientras me tomaba un airish cofee, me leí del tirón 66 páginas, y la verdad, por más que lo intento, el libro me sigue pareciendo un peñazo.

Aunque esta vez estoy decidido a terminar de leerlo, me parece que es muy “lento” en la narración de los hechos, si no fuese por eso… creo que hasta me gustaría leerlo del tirón.

Más que Humano
- Theodore Sturgeon

Sobre los destrozos de Hollywood

Una cosa que siempre he sabido es que los directores y los productores de “jolibú” no saben leer, y anoche obtuve la prueba definitiva.

Hace unas semanas, fui al cine a ver “isi&disi Alto Voltaje” (pedazo de cacho de castaña), y entre los trailes promocionales dieron el avance de “Eragon” basada en el libro de Christopher Paolini; Yo, que soy gran amante de los dragones pensé: “joder, eso tiene muy muy buena pinta.” Total que pase un poco del tema durante una semana, hasta que un día paseando por “El Cutre Ingles” vi los libros de Eragon y Eldest, y mi hermana me los regalo.

Me ha llevado dos semanas leerme los 2 libros (Eragon tiene 159.000 palabras y Eldest tiene 222.474), y la verdad deja bastante buen sabor de boca. Se nota que el autor es joven e inexperto (a mi forma de ver), pero aun así, es una lectura bastante entretenida.

A lo que vamos, una vez leídos los dos libros decidí ver la película, así que me fui de compras por “la mula” y “compre” 2 versiones, para luego quedarme con la de mejor calidad (una de ellas a resultado ser una porno, pero me la quedo igual) total que anoche me puse a ver la película, y la verdad es mala, malísima, pésima, nefasta, y de lo peor.

En los 10 primeros minutos, pude comprobar que aquello no era mas que basura.

En que me baso para decir eso, muy fácil, a lo largo de la película cambian hechos, meten personajes de mas, matan personajes (unos antes de tiempo, y otros después de tiempo), omiten personajes de cierta relevancia para la próxima entrega, y eso solo para empezar.
Los personajes de la película no se parecen en nada a lo que describe el libro, los enanos no parecen enanos, los elfos no tienen orejas “picudas” (o eso me pareció apreciar), los urgalos no tienen cuernos, el dragón le faltan “púas” y tiene alas con plumas… y muchos mas fallos que omito para no cebarme.

Sinceramente no quiero ni pensar en la próxima entrega de la película, puede ser de autentica vergüenza. Mientras tanto esperare a que salga la tercera entrega de la trilogía, que tengo ganas de saber cuanto tarda el autor en deshacerse del exceso de personajes.

Jardiel Poncela

La vida es como una mujer muy querida que no se portase bien con nosotros: todos los días nos haríamos el propósito de abandonarla y nunca nos encontraríamos con fuerzas suficientes para ello.

Enrique Jardiel Poncela (15 de Octubre del 1901 – 18 de Febrero del 1952) Extraída de su libro Máximas mínimas.

Cántico del Dagón

Esto pertenece a un libro que lei hace cerro de años ya, El retorno de los Dragones que pertenece a la trilogia Cronicas de la dragonlance que pertenece a la saga Dragonlance. Escrito por Margaret Weis y Tracy Hickman.

Cántico del Dragón

Escuchad la canción de los sabios, descendiendo del
cielo cual lluvia o lágrimas, purificando los años,
tañendo el cántico de la gran leyenda de la
Dragonlance. Anterior al recuerdo o la palabra, hace
muchos, muchos años, en los primeros albores de la vida,
cuando las tres lunas ascendían sobre el regazo del
bosque, los inmensos y terroríficos dragones
sobrevolaban los cielos de Krynn.

De la oscuridad de los dragones, gracias a nuestros
ruegos de la luz, en la vacía superficie de la pálida luna
negra una luz naciente brillo en Solamnia, un
poderoso caballero invoco a los verdaderos dioses y
forjo la poderosa Dragonlance, atravesando el alma de
los dragones, apartando de las relucientes costas de
Krynn la sombra de sus alas.

Así Huma, caballero de Solamnia, portador de luz,
primer lancero, siguió su luz hasta el pie de las
montañas Khalkist, hasta los pies de piedra de los
dioses, hasta el agazapado silencio del templo.
invocando a los forjadores de la Dragonlance, tomo su
indecible poder para aplastar al horroroso mal,
haciendo que la garganta de dragón engulliese la
envolvente oscuridad.

Paladine, el gran dios del bien, brillo a lado de Huma,
reforzando la lanza de su brazo derecho, y hiuma,
resplandeciente bajo miles de lunas, expulso a la reina
de la oscuridad, expulso al enjambre de sus ululantes
huestes devolviéndolos al reino sin sentido de la muerte,
donde sus maldiciones cayeron sobre un vacío absoluto
lejos de aquella tierra iluminada.

Así acabo la era de los sueños y empezó la era del
poder. En el que apareció Istar, reino de luz y verdad,
donde minaretes de blanco y oro, elevándose al cielo y a
la gloria del cielo, anunciaron el final de al, e Istar,
acunando y cantando a los largos veranos del bien,
brillo como un meteoro en los blancos cielos de lo verdadero.

Pero en la plenitud de la luz del sol el rey de Istar vio
sombras: en la oscuridad vio que los arboles tenían
dagas, los riachuelos se oscurecían y se espesaban bajo
la silenciosa luna. busco libros en los que hallar los
senderos de Huma, busco pergaminos, señales y
encantamientos, para que el también pudiera invocar a
los dioses, encontrar el apoyo para sus fines, y desterrar,
así el mal del mundo.

Los dioses abandonaron el mundoy llego la hora de la
oscuridad y la muerte, una montaña de fuego asolo
Istar,la ciudad exploto como un esqueleto en llamas; de
fértiles valles nacieron montañas, los mares se filtraron
en las grietas de las montañas, sobre los mares
abandonados suspiraron los desiertos, los amplios
caminos de Krynn estallaron, convirtiéndose en
senderos de muertos.

Entonces comenzó la era de la desesperación, Los
caminos se mezclaron. Vientos y tormentas de arena
visitaron las ciudades. Llanuras y montañas se
convirtieron en nuestros hogares. Cuando los antiguos
dioses perdieron su poder, gritamos hacia el cielo vacío,
hacia el frío y desmembrado gris, a los oídos de los
nuevos dioses. Pero el cielo estaba sereno, silencioso,
quieto. Y aun tenemos que escuchar su respuesta.

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